Ryonosuke ni si quiera se molestó en llamar a Akira esa mañana, parece que le había sustituido. Pero le parecía muy raro que Akira se comportara así. Tal vez lo hacía para complacer a esa chica, pero... ¿Quién era esa chica? Bueno Akira sa sabría con quien se tendría que ir o con quien no, no iba a estar controlándole. Si le reprochaba a Akira sería una gran muestra de celos y ya estaba harto de ese tipo de situaciones.
Ryo salió ha hacer algunas cosas, quería comprar algunos libros raros de esos que le gustaban a él y para eso tendría que recorrerse miles de librerías.
Saliendo de una librería, ya con uno de sus libros entre sus brazos, muy contento por haberlo encontrado vió a la chica que ayer se llevó a Akira. Intentó hacer como que no la había visto, pero ella se acercó.
- ¡Hola! Tu eres el amigo de Akira, siento lo de ayer, me prometió que saldriamos un día pero yo no pude esperar al verlo, espero que no te haya importado.. Yo me llamo Sayu Takada - dijo la chica mientras le extendía la mano a Ryonosuke.
- Ehh... Ryonosuke Fujitsu... - Ryo no entendía a esta chica.
- Bueno y ¿qué haces por aquí? Si estas solo yo puedo acompañarte - Sayu parecía ser una chica muy alegre.
- Mmm, creo que te vas a aburrir, estoy buscando libros muy raros y antiguos, me gusta mucho leer.
- ¿En serio? - Sayu le quitó el libro que se acababa de comprar - ¡Waaau, este libro lo tengo yo! Ven conmigo yo se donde venden un montón de antiguedades. - Sayu le cogio de la mano y tiro de él.
A Ryonouske le latía el corazón muy rápido. Puede que entendira que Akira no quisiera hacerla esperar.
Después de una larga tarde, que a Ryonosuke se le pasó enseguida, Sayu tenía que volver a casa.
- Bueno Ryonosuke me alegro mucho de que nos hayamos conocido, parece que hay alguien más a quien le gustan estas antiquisimas historias. - le dijo Sayu despidiéndose desde la puerta de su casa. - Cuando quieras algun otro libro raro y no sepas donde encontrarlo llámame.
Ryonosuke vovió a casa dando un paseo, esa chica era estupenda, se alegraba de haberla conocido, y además no lo había juzgado por que le gustara estar las horas muertas leyendo ese tipo de libros que les gustaban a los dos. A Ryonosuke le latía muy rápido el corazón. Se había olvidado por completo de Akira.
- ¡Ah! Ryonosuke, ya estas aquí, Akira te ha llamado varias veces - le dijo su madre desde la cocina cuando llegó a casa.
- ¿Akira?
Ryonosuke siguio hacia su habitación sin decir nada más, se tumbó en la cama y comenzó a leer uno de los libros que había comprado esa tarde.
**********
A la mañana siguiente, Ryonosuke se levantó muy tarde, se había quedado leyendo. Al bajar, Akira estaba allí sentado en su salón.
- ¡Akira! - Ryo aún estaba en pijama y con cara de dormido.
- Suke-chan, ayer te llame mil veces, pero te olvidaste el movil y en tu casa no estabas, me dijo tu madre que habías salido. - Akira se levantó y fue adonde estaba Ryo.
- Ehh.. si...
- ¿Dónde estuviste?
- Aki... salí con la chica... es decir, con Sayu...
viernes, 18 de julio de 2008
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