- ¡La comida ya está casi! - Ryo no se acordaba de que su madre estaba en la cocina.
Akira seguía agarrando a Ryo.
-¿Podrías esperarte por lo menos a qué terminemos de comer?
Akira le soltó el brazo y le dejó ir a la cocina. Allí la madre de Ryo les decía que su padre no podría venir por motivos de trabajo, así que comerían ellos tres solos.
Ryo se pasó toda la comida sin hablar, mientras su madre y Akira hablaban.
- Bueno mañana mismo nos vamos al pueblo. - comentó la madre de Ryo. - Allí pasamos todos los años la Navidad. Ryo este año nos vamos antes, porque hacen una oferta especial en la cabaña donde nos alojamos si pasas más días allí.
Ryonosuke levantó la cabeza y miró a su madre y con la boca llena le preguntó:
- ¿Cuándo nos vamos entonces?
- Esta tarde. Cogeremos el tren de las 5. Así que apúrate y haz la maleta cuanto antes. No hace falta que te lleves gran cosa. Como todos los años. - dijo la madre de Ryo con una sonrisa.
Akira se quedó mirando a Ryo. Éste seguía comiendo y no levantaba la vista del plato.
Al terminar, Ryo se levantó de la mesa y dijo en voz alta:
- Bueno hacer la maleta me llevará un rato, así que voy a empezar cuanto antes. Akira... Feliz Navidad. - Ryo salió de la cocina y se dirigió al piso de arriba.
En realidad, prepararse para el viaje no le tomaría tanto tiempo, era una excusa para evadir a Akira. Ya no lo volvería a ver hasta principios del año que viene, y eso le aliviaba por una parte.
Cuando bajó la planta baja después de unas horas, su madre ya tenía todas las cosas preparadas y su padre estaba sacando el coche. Akira ya se había ido. Que no le hubiera dicho nada podía significar que Akira le dejaría en paz y no le volvería a decir nada. Pero, él todavía no le había contestado correctamente.
- ¡Agggg, estoy harto! ¡Siempre tiene que hacer que me sienta mal! - a Ryo le sentaba muy mal tener que irse así.
**************************
Pasó Navidad y por fin llegó el día de Año Nuevo. Ryo ya no estaba tan nervioso por lo que pasó con Akira. Pero eso si, quería evitar encontrarse con él.
Nada más llegar a su casa del viaje, se fue al templo de su barrio para comprar amuletos y conocer lo que le esperaba ese año. En el templo había mucha gente. Le fastidió que tuviera que ir solo allí, pero sus padres se estaban encargando de desempaquetarlo todo, e irían más tarde, pero Ryo no quería esperar.
En la cola para comprar amuletos, Ryo escuchó una voz familiar, miró hacia atrás y vio a Sakura. Se estaba agarrando al brazo de alguien. Se asomó para ver quién era y éste lo vio a él también. Se trataba de Akira.
Ryo se quedó mirándolos. Así que Akira había vuelto con Sakura. Claro, al no contestarle nada, entendió que ya todo estaba acabado para ellos. Ryo Sintió como si hubiera perdido. Akira tampoco dejaba de mirarle, pero de reojo, y además parecía atender más a Sakura.
Cuando llegó su turno, además de comprar un amuleto, compró una predicción. Se apartó de la multitud para leerla:
-"Tendrás buena suerte en el amor, alguien muy especial se acercará a ti" - leyó Ryo - ¡Y una leche! ¡Vaya timo! - Hizo el papel una bola y lo tiró a una papelera. - En el futuro ocurrirá lo que tenga que ocurrir!
-Pero si no quieres que ocurra lo que tiene que ocurrir, pues ya estas cambiando el futuro.
Ryo se giró y vio a Akira apoyado en un árbol.
jueves, 10 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario