Después de la comida tocaba el té.
- Ryonosuke si no quieres té podemos salir al jardín, hoy hace buen día - dijo Akira
Akira notaba que Ryonosuke se aburría en esas reuniones que organizaban sus padres.
- Siento que hayas tenido que comer con nosotros otra vez, se que te aburres en estas reuniones, yo también ¿eh? - dijo Akira riéndose. - En un día como este deberías estar con tus amigos, o con tu novia ¿no?
- ¿Novia? - Ryonosuke no quería desvelar que su plan de hoy era estar todo el día tumbado leyendo en su casa, y tampoco tenia un gran grupo de amigos con los que salir, solo Satoru y a veces algunos compañeros de clase, pero no quería hacerle entender a Akira que para él la diversión era estar tranquilo y no con una gran masa de gente.
- Si, novia, ¿no tienes? Ey yo tampoco, soy demasiado vergonzoso para algo así, cuando surja, surgirá jajaja. Por cierto, fue una sorpresa ver que estabas en el mismo instituto que yo, que coincidencia ¿no?
- Ehh... si... - Ryo no entendía como un tío que termina todas sus frases en muletillas, podía hacerse amigo de cualquiera y además no parar de hablarle aunque le hubiera contestado mal. - Si no estoy equivocado creo que eres de mi edad ¿no? ¿Tu hermano también esta en el mismo instituto?
- Si, es un año mayor aunque no lo demuestre con su mentalidad.
De repente cae un lapicero de plástico desde la ventana del piso de arriba. Ryonosuke mira hacia arriba:
- Creo que te ha oído... - después de un segundo de silencio, los dos empiezan a reírse.
***********
- Bueno mis padres me llaman ya para irme, hasta mañana
- Adiós Ryo!
Mientras iba Ryonosuke con sus padres de camino a casa, pensó, "¿Ryo? ¿qué confianzas son esas? pero no es mal chico". A Ryonosuke se le escapó una sonrisa.
Al día siguiente, Ryo salió de camino al instituto y como algunas veces sucedía se encontraba con Satoru y partían al instituto. Satoru creería que estaba loco al decirle eso, pero Ryonosuke pensó mucho en el hecho de que estaría bien buscarse una novia, pero no podía ser cualquiera, ya se había fijado en varias de su clase pero seria raro de pedirles de salir ahora. Mejor no le decía nada a Satoru y se las apañaba por su cuenta.
A la hora del descanso de mediodía, sabía que Sakura, una chica de su misma clase, se reunía al lado de la piscina con sus amigas para hablar de sus cosas, podía acercase como si nada y sonreírles. Ryo había pensado mil veces como podía hacerlo, lo interesante era salir con ella. Se acerco sigilosamente por la parte de atrás. Las chicas hablaban de algo muy emocionadas, se estarían contando cotilleos, Ryo se aproximó:
- ¿¡Qué estás diciendo Sakura!? ¿Qué te gusta Seguchi Akira de la clase de al lado?
- ¡Pero Ryoko! ¡no lo digas tan alto! - dijo avergonzada.
- Es un chico guapísimo, pero la verdad es que nunca he hablado con él.
- Yo... si... está muchas veces en la biblioteca, y siempre me siento con él y hablamos, es un encanto. - Sakura hablaba de Akira como de su ídolo. Ryonosuke no podía creer lo que estaba escuchando.
- ¡¡Kyaaaa!! ¡¡Qué bonita historia de amor!! ¡Sólo tienes que confesarte!
- Ya... ya lo he pensado varias veces...
- ¿Pero tiene novia?
- ¡Shizuka!
- ¿Qué?
- No... no tiene, me lo dijo él mismo, creo que el día del festival cultural, se lo diré.
lunes, 7 de julio de 2008
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