Ryonosuke no sabía hacia dónde mirar, y Akira no hacía nada para arreglar ese encuentro.
- Esto... yo... no interrumpes nada. - Dijo Ryo sin mirarla a la cara. - Bueno, voy a traerte los deberes, ahora vuelvo.
Ryonosuke subió a su habitación lo más rápìdo que pudo dejando a Akira y a Sakura en la puerta. Mientras buscaba los deberes, pensaba en una excusa para decírsela a Sakura, no quería que se enterase de que estaba con Akira, ya que ella había estado saliendo con él.
Cuando cogió los libros, se puso la camiseta y bajó corriendo las escaleras para dárselos cuanto antes.
- Aquí tienes los deberes. - Le dijo Ryo tendiéndoselos.
- Gracias, mañana te los devolveré. - Le contestó Sakura.
Sakura cogió los libros y se fue. Al final Ryo no pudo decirle nada, la verdad, es que no sabía que decirle, esa era una situación un poco difícil de explicar.
Ryonosuke, después de cerrar la puerta, subió a su habitación para recoger la bandeja y ordenar todo un poco. Al bajar a la cocina con la bandeja, Ryo vio que Akira seguía al lado de la puerta con la mirada perdida. Cuando se dio cuenta de que Ryo estaba allí mirándolo le dijo:
- Lo siento, yo... no debería de haber bajado de la habitación. - Dijo en un tono triste.
Ryonosuke se quedó mirándole sin saber por qué se disculpaba.
- No tienes que pedirme perdón, tú no has tenido la culpa, no sabías que era ella. - Le dijo mientras se iba a la cocina.
Akira fue detrás de él.
- No, ha sido culpa mía.
- Otra vez, ya te he dicho que no.
- ¿Y si no hubiese sido ella? ¿Qué hubiese pasado si hubiesen sido tus padres? - Le preguntó Akira a Ryo un poco nervioso.
- Pues tampoco hubiese pasado nada, les hubiese dicho que te habías quedado a dormir para hacerme compañía, y ya esta. No le des más vueltas. - Le contestó Ryo intentando calmarlo.
- ... Y... ¿qué le vas a decir mañana a Sakura? - Preguntó Akira.
- Mmm, bueno, le diré lo que te acabo de decir a ti, que te habías quedado porque mis padres no estaban, o, ya me inventaré algo. No te preocupes. - Le dijo Ryo en un tono cariñoso.
Akira se acercó a Ryo y lo abrazó, y éste le correspondió.
- Estás muy raro. - Le dijo Ryo a Akira.
- ¿Raro? ¿Por qué lo dices? - Preguntó extrañado Akira.
- Si, estás demasiado cariñoso, más de lo normal, y demasiado comprensivo. - Le dijo Ryo con un poco de burla.
- Eso es porque no quiero que te vuelvas a enfadar conmigo y me dejes. - Le contestó Akira con seriedad y abrazándolo más fuerte.
- Tonto.
**********
Ya era de mañana. Ryonosuke tenía que preparase para ir al instituto. Ya estaba en el último curso. El próximo año tenía que ir a la universidad, por eso, quería esforzarse todo lo posible por mejorar sus notas, aunque no fueran malas.
Bajó a desayunar, y allí estaban sus padres.
- Buenos días Ryonosuke. - Le dijo su madre.
- Buenos días. - Les dijo a los dos. - ¿Cómo se encuentra la abuela?
- Está mucho mejor, pronto no hará falta que la cuiden más.
- Me alegro.
Después de desayunar, cogió su mochila y se fue hacia el instituto.
De camino hacia allí, y como era de costumbre, se encontró con Satoru.
- ¡Buenas Ryonosuke!
- Ahh, buenas.
- Mmmm.
- ¿Pasa algo? - Le preguntó Ryonosuke.
- No, nada. Bueno, si, es que estoy un poco cansado. He estado toda la noche intentado terminar los deberes.
- ¿Intentando? ¿Es que acaso tú no los haces? No tú lo intentas, por si te sale.
- Ja ja ja ja. Qué simpático estás esta mañana.
- Ja ja ja un poco. - Le dijo Ryo. - Oye, una cosa.
- Dime.
- ¿Por qué estuvistes anoche haciendo, bueno, no, intentando hacer los deberes, en vez de haberlos hecho durante todas las vacaciones?
- Ryonosuke, me duele que todavía no me conozcas. - Le dijo Satoru en un tono serio.
Ryo lo miró y le dijo:
- Tienes razón, eres tú. No se porqué esperaba otra cosa.
Los dos se miraron y empezaron a reírse sin parar.
domingo, 20 de julio de 2008
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1 comentario:
*-* muy bien pero ahora...
que hago yo? '-'U
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