Ryonosuke se incorporó y le dijo:
- Pero ¿qué....? ¡No puedes hacer eso!
- Suke-chan ya que me has correspondido... no voy a dejarle el camino libre a mi hermano
- Ah. ¿Sólo me quieres para eso? ¿Para ganar a tu hermano?
- No, Suke...
- Deja de llamarme Suke, ¿Quién te crees que eres?
Ryonosuke le gritaba de pie, mientras Akira seguía agachado a un lado de su futón. Akira se puso de pie y le agarró el brazo.
- ¡Suéltame! - le gritó a Akira mientras pegaba un tirón de su brazo - ¿Entonces es con Sakura con la que estás jugando? ¿Qué es ella para ti? ¿Sólo un entretenimiento?
En ese momento Satoru entró en la habitación
- Ala ya os habéis quedado sin desayuno por llegar tarde.
- Satoru ¿nos permites un momento? Ryo y yo estamos hablando...
- ¡No! ¡Déjalo! ¡No te intentes justificar! - le cortó Ryonosuke
El camino de vuelta a casa fue incómodo. Ryo y Akira cayeron en asientos contiguos, por llegar tarde. Ninguno de los dos se hablaron. Cuando llegaron a Tokyo (la ciudad donde viven) Akira siguió a Ryo para acompañarlo a casa, pero Ryo se dio cuenta y trató de ir más rápido que él. Cuando Ryo llegó a su casa le cerró la puerta de golpe y subió corriendo a su habitación. Oyó cómo su madre abría la puerta de nuevo y dejaba pasar a Akira.
- ¡¡Nooo mamá!! ¡No me he tirado todo el camino corriendo para que ahora le abras la puerta! - pensó Ryonosuke.
- ¡Ryonosuke! ¿Por qué no me habías dicho que habías vuelto? ¡Está Akira aquí!
- Pues que ahí se quede - Ryonosuke seguía molesto.
Al rato oyó como alguien subía las escaleras y seguidamente abría la puerta.
- No me has dejado que me explicara esta mañana - dijo Akira mientras cerraba la puerta.
- No tienes que explicarme nada, ya se qué clase de persona eres.
- Yo... sólo creía que podría olvidarme de ti queriendo a Sakura.
- ¿Crees que le hacías un favor engañándola? ¿Qué excusa le vas a contar ahora? ¿Qué te gusta un chico? ¿Y qué se yo si no me estás usando para olvidar a otra persona?
- Yo no creería hacerle daño, pero también quería olvidarme del daño que me has hecho tú, al pensar que mi confesión era una broma.
- ¿Qué pensarías tu si hubiera sido al revés? ¿Y si hubiera sido yo él que se confesó primero si hace poco tiempo que nos conocemos? - le recriminó Ryonosuke.
- Nunca habíamos hablado, pero yo... ya me había fijado en ti.
- No me vengas con tus tonterías otra vez - dijo Ryonosuke con desprecio.
Akira se abalanzó sobre Ryonosuke tirándolo encima de la cama hasta que quedaron muy cerca el uno del otro. Akira le agarró la cara y le besó, apasionadamente pero esta vez era diferente, era mucho mas intenso. Ryonosuke sintió como, mientras Akira le besaba, la mano de Akira le acariciaba por debajo de la camiseta. Su mente quería detener a Akira, pero su cuerpo no.
Akira comenzó a recorrer el cuello de Ryonosuke con dulces besos. Cuando la mano de Akira bajaba por la cadera y Ryo notó que al llegar al botón del pantalón empezó a desabrochárselo, éste le agarró la mano incorporándose y le gritó:
- ¡¡No!!
- ¿No quieres que siga? - dijo Akira
- No... - dijo Ryonosuke avergonzado con la cabeza agachada.
miércoles, 9 de julio de 2008
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