Ryonosuke estaba mirando a Satoru con la cara toda roja y muy nervioso. ¿Qué es lo que iba a decirle ahora a su amigo? No sabía como comportarse, y Akira no le ayudaba. Akira también miraba a Satoru muy nervioso, pero sin soltar la mano de Ryonosuke.
- Esto... ¿cómo estás Satoru? - Dijo Ryo mientras se soltaba de la mano de Akira.
- Yo, pues, muy bien. - Contestó Satoru. - Hasta que he visto esta escenita. - Pensó para él mismo. - Bueno, yo me voy, tengo mucha prisa.
Satoru se fue lo más rápido que pudo sin dejar tiempo para que se despidieran, al menos, Ryo y Akira.
- ¡Hoy es un gran día! - Dijo Ryo con sarcasmo.
Akira no sabía como calmar a Ryo, bueno, no sabía ni como calmarse él mismo.
- Suke-chan, no te preocupes, no creo que se haya dado cuenta ¿no? - Intentó animar a Ryo, pero lo que consiguió fue cabrearlo más.
- ¡¿No?! ¿Me lo preguntas a mi? Tú mismo lo acabas de ver. Nos ha pillado y lo mejor de todo es que ni ha esperado a que le de, por lo menos, una buena explicación. ¿Cómo le voy a volver a mirar a la cara después de esto? - Dijo Ryo muy nervioso y a la vez cabreado.
Akira sabía porqué Ryo estaba así, asi que prefirió no decir nada, más bien, no dijo nada para evitar que Ryo se enfadase más de lo que estaba.
- Suke-chan, vamos a seguir con nuestra cita, así te despejarás y podrás pensar con más calma.
- Hum... está bien, vamos.
Akira echó a andar y Ryo lo siguió.
Mientras se dirigían a la disquería, Akira le iba hablando a Ryo, pero era como estar hablando con la pared, ni siquiera le miraba, le hacía preguntas, pero no las contestaba. Akira paró en seco, pero Ryo siguió camindo sin darse cuenta de que estaba solo, hasta que por fín reaccionó. Ryo se dio la vuelta y le preguntó a Akira:
- ¿Te ocurre algo?
- A mi no, más bien a ti. - Le dijo Akira con una pequeña sonrisa en los labios.
- ¿A mi? No, no me ocurre nada.
- Pues yo no diría eso. He estado hablando contigo, pero era como hablar con una tabla, bueno, creo que la tabla hubiese prestado un poco más de atención que tú. - Le dijo en un tono burlón.
- Lo siento. - Respondió Ryo con un tono triste y mirando al suelo.
Akira se acercó a Ryo con una sonrisa, le levantó la cara y le dio un dulce beso en los labios.
- No tienes que pedirme perdón cuando no has hecho nada malo, y no te pongas triste. No te preocupes, ya se nos ocurrirá algo para decirle a tu amigo Satoru y si ese no es el caso, pues le contamos la verdad, seguro que no va a enfadarse y lo entenderá. - Akira le dijo todo esto mientras lo abrazaba cálidamente.
- Gracias por estar a mi lado.
- Siempre lo estaré. - Le contestó abrazándole más fuerte.
miércoles, 16 de julio de 2008
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