Ryonosuke se dio la vuelta rápidamente a la vez que se separaba de Akira, quien le soltó a la misma vez que este se giraba.
Los dos se quedaron paralizados cuando vieron de quien se trataba, era Ryoko, la madre de Ryonosuke. Ryoko salió al pasillo cerrando la puerta al salir, y se acercó a los dos muchachos.
- Mamá, yo... yo, te lo puedo expli... - Intentó excusarse Ryonosuke
- Shh, no digas nada, no hace falta que me lo explicques, creo que lo que acabo de ver es suficiente explicación.
- Mamá, yo... nosotros... - Ryonosuke no era capaz de articular palabra alguna, la mente se le quedó en blanco, no sabía que poder decirle a su madre y Akira no le ayudaba mucho, solamente se limitaba a mirar a la madre de Ryonosuke.
Ryoko volvió a callar a Ryonosuke.
- Ryonosuke, basta, ya te he dicho que no me digas nada.
Después de decir esto, Ryoko miró a Akira, quien estaba muy quieto, casi no se notaba que estuviese respirando. Akira siempre quiso que todos supiesen que él y Ryonosuke estaban juntos, pero en ese momento no deseaba que nadie lo supiese, estaba hecho un lío, él sólo se contradecía en sus propios pensamientos.
- Ryoko-san, déjeme que se lo explique. - Le dijo Akira.
- No Akira-kun. Creo que este no es el mejor sitio para dar explicaciones. - Le respondió rotundamente Ryoko.
- Por favor. - Le rogó Akira.
Ryoko suspiró, y dirigiendose a Ryonosuke le dijo:
- Creo que es mejor que nos vayamos a casa Ryonosuke.
Ryonosuke no fue capaz de responder a su madre, solamente se limitó a seguirla dejando a Akira allí.
Entraron en la sala donde se encontraban todos.
- Touya, ¿nos podemos ir ya? - Le preguntó Ryoko a su marido.
Este la miró extrañado.
- ¿Por qué? ¿Ocurre algo?
- Esque Ryonosuke no se encuentra bien y quiero que descanse después del viaje que ha hecho desde la ciudad a casa.
Touya miró a su hijo, quien no estaba prestando atención y no miraba a nadie, estaba con la cabeza agachada, mirando el suelo.
- Esta bien, vámonos. Bueno Yuji, nosotros ya nos vamos, mi hijo no se encuentra bien.
- Ohh, está bien, no te preocupes. Ryonosuke-kun mejorate. - Dijo Yuji.
Ryonosuke levantó levemente la cabeza y respondió:
- Muchas gracias.
Mutsuki se acercó a Ryonosuke.
- Ryo, ¿te encuentras bien? - Le preguntó preocupado.
- Si estoy bien, deberías preocuparte por Akira, creo que todavía está fuera, en el pasillo. - Le contestó sin levantar la mirada del suelo.
- ¿Akira? ¿Qué ha pasado? ¿Os habéis vuelto a pelear? - Preguntó confuso.
- Ojalá hubiese sido eso.
En ese momento Ryoko llamó a Ryonosuke para que fuese saliendo. Y conforme salío Ryonosuke, Mutsuki fue con Akira para saber de que iba todo eso.
*************
Todo el camino de vuelta a casa se realizó en silencio. Ryonosuke seguía sin saber que decirle a su madre y seguramente a su padre también debería de decírselo porque ella se lo contaría. No quería pensar en lo que podría pasar cuando llegasen a casa.
Sin darse cuenta, ya estaban entrando en el porche de la casa con el coche. Entraron en la casa y Ryonosuke se fue directamente a su cuarto para cambiarse de ropa y así tener un poco más de tiempo para pensar en lo que les iba a contar a sus padres.
Cuando hubo terminado de cambiarse, abrió la puerta de su dormitorio y se encontró a su madre esperándolo en el rellano de las escaleras. Ryoko se acercó hasta su puerta y entró en la habitación, detrás de ella entró Yuji quien se sentó en la cama sin saber la razón de todo aquello.
- Bueno Ryonosuke, ahora si puedes explicarnos que es lo está pasando.
- ¿Qué es lo que pasa? ¿Ha ocurrido algo? - Preguntó Yuji muy sorprendido.
- Eso lo sabrás cuando Ryonosuke nos lo diga. - Le contestó Ryoko. - Y bien, ¿qué es lo que ocurre entre Akira y tú?
Ryonosuke no quería hacer sufrir a sus padres, pero sabía que tenía que contarles toda la verdad, aunque fuese muy dolorosa, por ello, se armó de valor, y decidió contarles toda la verdad.
- Akira... Akira y... - Ryonosuke tomó aire y por fin dijo - Akira y yo somos pareja.
Al oir esto, el padre se levantó de un salto con la cara totalmente descompuesta.
- ¿Qué? ¿Qué es lo que has dicho? - Le preguntó Yuji muy nervioso.
- Lo que has oido papá, Akira y yo somos novios.
- Ryonosuke, ¿sabes lo que estás diciendo? - Le dijo Ryoko, quien también estaba sorprendida, ella deseaba que lo que había visto no fuese verdad o que solamente se tratase de un juego, pero su propio hijo le confirmó lo que no quería oir.
- Si mamá, se exactamente lo que estoy diciendo.
Hubo un pequeño silencio, que fue roto por su madre.
- ¿Desde cuando?
Ryonosuke miró a su madre y le respondió:
- Al poco tiempo de conocernos, aunque nos separamos durante un año por... por un pequeño problema. - No quería contarle a sus padres que se separaron porque fueron descubiertos por un profesor de su antigua escuela.
- Ryonosuke, tu sabes que esto no es normal. - Le dijo su padre.
- Si lo sé, y por eso he tenido, y tengo tantas dudas, pero yo lo amo. Amo a Akira y eso no se puede cambiar. Durante ese año que no estuvimos juntos, estuve saliendo con un chica, y no conseguí olvidarle, siempre estaba pensando en él, no puedo estar sin Akira, no quiero estar sin Akira. Por favor, debéis de comprenderlo.
Ryonosuke dijo en aquel momento todo lo que se había estado guardando durante tanto tiempo, él esperaba que sus padres rechazaran o que impidieran que estuviesen juntos, pero en cambio, fueron muy comprensivos.
- Ryonosuke, cariño, nosotros entendemos como te sientes, pero vuestra relación es muy difícil de llevar y eso lo debes de saber muy bien. - Le dijo su madre.
- Ya lo sé mamá, pero aún así...
- Aún así quieres estar con él, ¿verdad? - Le cortó su padre.
- Si. - Dijo muy seguro de sí mismo.
Sus dos padres se miraron sabiendo que no podían hacer cambiar de idea a su hijo.
- Con lo que nos acabas de decir, sabemos que lo amas mucho, pero hay un problema. - Le dijo Yuji.
- ¿Un problema? - Preguntó Ryonosuke confundido.
Ryonosuke no se había dado cuenta de que su padre había entrado a su habitación con una carpeta en las manos, la cuál se la entregó a él.
- ¿Esto que es?
- Cuando la abras lo sabrás. - Le contestó Ryoko.
Ryonosuke abrió la carpeta. Dentro había folletos, documentación y una carta a su nombre de una universidad de derecho en los Estados Unidos. Ryonosuke abrió la carta. En ella se explicaba que había sido admitido en esa universidad.
- Es una universidad privada. Mandamos la solicitud sin decirtelo porque queriamos darte una sorpresa. La universidad en la que estás ahora mismo ya ha sido informada de tu traslado. Aquí tienes el villete del avión, que saldrá dentro de dos semanas. Creo que ese es tiempo suficiente para que aclares las cosas aquí antes de que te vayas. - Le dijo su padre antes de que se fueran de la habitación dejando a Ryonosuke solo.
Ryosuke dejó caer los papeles al suelo, mientras, sin poder evitarlo, comenzó a llorar.
- ¿Por qué? ¿Por qué siempre tenemos que estar Akira y yo separados? ¿Por qué no podemos ser felices juntos? - Pensaba Ryonosuke mientras se tumbaba en su cama. - No quiero ir a Estados Unidos ni a esa universidad, pero no puedo hacerle eso a mis padres, pero yo... yo... Akira. Akira, Akira, Akira. - Decia sin dejar de llorar.
***************
Al cabo de tres días, Ryonosuke llamó a Akira para hablar con él.
- ¿Si? ¿Quién es? - Preguntó Akira.
- Akira, soy yo, Ryonosuke. - Le respondió sin ánimo en la voz.
- ¡¡Ryo!! ¿Estás bien? Siento no haberme podido contactar contigo en estos días, pero temía que no me dejaran verte o hablar contigo. - Le dijo Akira nervioso, mientras que unas palabras se le juntaba con otras.
- Akira, estoy bien. Necesito hablar contigo. ¿Podría ser ahora mismo?
- Claro, ¿dónde nos vemos?
- En el parque, ¿de acuerdo?
- Si, allí estaré. Ryo.
- Dime.
- No lo olvides.
- ¿El qué? - Le preguntó Ryonosuke extrañado.
- Te quiero.
A Ryonosuke se le escaparon las lágrimas cuando escuchó a Akira decir eso.
- Si, lo sé. - Le dijo intentando disimular que estaba llorando.
- Hasta luego.
- Si, hasta luego. - Después de decir eso, Ryonosuke colgó.
***************
Ryonosuke llegó al parque. Buscó a Akira, pero todavía no había llegado.
Se acercó a un banco a sentarse mientras le esperaba.
Al poco tiempo, vio una silueta que se le acercaba corriendo, era Akira.
- ¡¡Ryo!! - Le llamó casi sin respiración.
Ryonosuke se levantó y cuando Akira llegó hasta donde él se encontraba lo abrazó. Ryonosuke no intentó resistirse, pero estaban en un lugar público, asi que tuvo que separarse de Akira.
- Lo siento. - Se disculpó Akira.
- No te preocupes.
Akira notó que había algo raro en la mirada de Ryonosuke.
- ¿Pasa algo? Si te pasa algo, y no me digas que no, te conozco, además tienes los ojos rojos, ¿qué es lo que ha pasado exactamente? ¿Qué era lo que tenías que decirme?
Después de decir esto, Akira se agarró a Ryonosuke de los hombros y le dijo:
- No pensarás separarte de mi otra vez, ¿verdad? - Le preguntó Akira mirándolo fijamente.
Ryonosuke apartó las manos de Akira con las suyas, y conteniendo las lágrimas, le dijo:
- No tengo otra alternativa. Mis padres me han matriculado en una universidad de los Estados Unidos. Lo hicieron sin que yo lo supiera. No puedo decirles que no, se han gastado mucho dinero y no quiero hacerlos sufrir...
- ¿Y eso es razón suficiente para que sufras tú? - Le cortó Akira, quien se estaba enfadando.
- Lo siento, no puedo decirles que no, además, seguro que un día encontraras a una chica y serás feliz.
- ¡¡No!! Yo no quiero ser feliz si no es contigo. - Le dijo Akira mientras le acariciaba la cara a Ryonosuke.
A Ryonosuke se le escaparon las lágrimas, ya no podía seguir conteniendolas, le dolia demasiado tener que separarse de Akira otra vez.
Akira condujo a Ryonosuke a un lugar donde nadie pudiese verlos, y allí abrazó tiernamente a Ryonosuke, quién empezó a llorar desconsoladamente.
- ¡Yo no quiero dejarte, no quiero perderte otra vez. No podré seguir viviendo sin tí, pero no puedo hacer otra cosa! - Ryonosuke levantó la cabeza y mirando a Akira a los ojos le dijo - Akira, tu sabes que yo también te quiero, por favor tú tampoco lo olvides.
- Nunca podría olvidarlo. - Akira acercó su cara a la de Ryonosuke y le dio un tierno beso. - ¿Cuando te vas?
- Dentro de dos semanas. - Le respondió Ryonosuke aún abrazado a Akira.
- Dos semanas ¿eh? - Akira abrazó a Ryonouske más fuerte. - Ni se te ocurra olvidarme, eh, cuando regreses te estaré esperando, ¿de acuerdo?
- Nunca te olvidaré. Siempre serás tú el que esté dentro de mi corazón. - Le dijo Ryonosuke y después le dio un beso.
***************
Esas dos semanas se pasaron más rápido de lo que Ryonosuke hubiese querido.
Cuando Ryonosuke estaba a punto de embarcar, buscó a Akira, deseaba que estuviese ahí, quería verlo por última vez, pero no fue así, Akira no estaba allí, ya no podría verlo.
- Bueno, ya ha llegado el día. Cuidate mucho ¿sí? - Le dijo su madre mientras le abrazaba.
- Si, estaré bien, no os preocupeis. - Le respondió.
- Ya verás como aquello te gusta. - Dijo el padre.
- Seguro, bueno, me voy.
- Cuidate. - Le dijo el padre.
Ryonosuke se encaminó hacia la puerta de embarque.
Estando ya dentro del avión, buscó un asiento libre al lado de la ventanilla, cuando lo encontró se acomodó en él.
Al cabo de un momento, una voz le llamó la atención.
- Disculpa, ¿este asiento está libre?
- Si, claro. - Le dijo Ryonosuke mientras dejaba de mirar por la ventana para ver con quien estaba hablando. - No... puede... ser. A... Akira.
- Hay universidades de bellas artes bastante buenas en Estados Unidos, lo hablé con mis padres y estuvieron de acuerdo en dejarme estudiar allí. - Le dijo mientras se sentaba.
Ryonosuke seguía mirando a Akira sin poder creerselo.
- ¿Por qué? - Consiguió decir Ryonosuke.
- Mmm, pues porque necesito confirmar con mis propios ojos que no te olvidarás de mi. - Le respondió mientras le pasaba una mano por el pelo a Ryonosuke. - Nunca más volveremos a separarnos.
- Si. - Le dijo Ryonosuke con una gran sonrisa.
Akira se acercó a Ryonosuke y susurrandole al oído le dijo:
- Te quiero.
- Yo también.
Y dándole un fugaz beso se acomodó en su asiento para disfrutar de la vida que les esperaba juntos.
jueves, 5 de marzo de 2009
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