domingo, 7 de septiembre de 2008

Anata to Ireba - Capitulo 12

Ryonosuke llegó a su casa.
- ¡¡Ryonosuke!! - gritó su madre mientras lo abrazaba y lo besaba. - ¡Estoy al tanto de tus excelentes notas en la Universidad, eres el mejor!
- Jajaja mamá, que me ahogas.
- Ven cambiate, verás el kimono que te he comprado. - dijo su madre tirando de él escaleras arriba.
- ¿Kimono?
- Si Ryonosuke, vamos a un restaurante tradicional japonés con patio interior y todo. Tenemos que ir bien vestidos.

*********

Cuando toda la familia estaba ya lista, se dirigieron al restaurante en coche.
- Hola tenemos una reserva con los Seguchi - dijo el padre de Ryonosuke a la chica de recepción.
- Bien, siganme.
La chica, vestida también con un kimono, les guió hasta la habitación, de puertas correderas, donde cenarían.
Los Seguchi ya esperaban allí. La chica se retiró.
- Yuji, siento mucho que nos hayais tenido que esperar - se disculpó el padre de Ryonosuke.
- Oh vamos, Touya acabamos de llegar, jajaja.

Ya empezaban con sus risas... para Ryonosuke no tenían sentido, a lo mejor cuando fuera de su edad le harían gracia esas cosas, que para nada la tenía...

Cuando todos estaban sentados, y cada uno ya tenía tema de conversación y con quien hablar. Mutsuki, Akira y Ryonosuke no hablaban. Ryonosuke se limitaba a sonreir. Volvió a aparecer la chica, esta vez con una bandeja con unos mini cuencos y varias botellas de sake.
Akira cogio una botella y comenzó a echarse sake y a beberselo de un golpe.
- Oye Akira... deberás parar, la cena aún no a comenzado y ya sabes lo mal que te sienta el alcohol... - Ryonosuke se dió cuenta de lo que acababa de decir y se tapó la boca rapidamente.
Akira le lanzó una cara de "a-ti-que-te-importa-lo-que-yo-haga" y siguio bebiendo.

Esa mirada se clavó en Ryonosuke.
- ¿Por qué me ha mirado así? Estupido Akira, eso emborráchate y haz como si no pasara nada.
Ryonosuke no habló en toda la cena. Se limitaba a sonreir, asentir y a hacer ruidos con la boca cuando Mutsuki le hablaba. Incluso se dio cuenta de que Mutsuki notaba la tensión de la situación entre Akira y él.

- Jajajaa. ¡Este lugar es maginífico! ¡Además pocas veces veo a mis hijos vestidos de kimono! - decía Yuji Seguchi levantando su cuenquito de sake.
- Yuji estas demasiado emocionado... - dijo su mujer mientras se reia con la madre de Ryonosuke.

- Es verdad Mutsuki y Akira también llevan kimonos, pero como estaban sentados desde el principio no los ví. - Ryonosuke solto un gran suspiro.
- Mamá, estoy lleno, quiero ir a darme una vuelta por la tarima y ver el jardín interior.
- Esta bien Ryonosuke, pero no te alejes demasiado. - dijo su madre dandole un beso en la frente.
Ryonosuke se levanto avergonzado por lo que acababa de hacer su madre.

- Espérame, yo también voy.

Ryonosuke levantó la cabeza y vio a Akira levantarse.
- ¡Waaaa! ¡Aki... Akira viene conmigo!

Salieron de la habitación, afuera había frio, y estaba empezando a nevar. Ryonosuke escondió sus manos en las mangas del kimono.
- Te queda bien... el kimono - dijo Akira sin ningun ánimo.
- Gra... gracias, a ti también. - Ryonosuke estaba muy nervioso, y sonrojado también.

Akira siguió andando lentamente.
- ¡Me dieron muchos celos cuando te ví con esa chica en el karaoke! - soltó Ryonosuke de repente.
Akira se giró sobre sus pies.
- Los celos... no son amor, Ryonosuke... - Akira no cambiaba su cara de póker.
Ryonsuke se enfado de repente y también se sonrojó.
- A ver, Akira, ¡te intento decir que no he podido olvidarte y que todavía te quiero!
- Baja la voz, te van a oir.

Ryonosuke se enfado aún más, pero esta vez contestó más bajo.
- Akira, es culpa tuya que estemos así ahora. Tú fuiste el que me dejó y el que lo estropeó todo. No quería volver a recordartelo, pero no me dejas otra opción. Te apareciste de repente diciendome que me querías y de la noche a la mañana...
- Pero ¿sabes... que ya no será lo mismo? -dijo Akira bajando la mirada.
- ¿Por qué dices eso?
- Ryo - Akira levantó la cabeza y le miro - Por que sí, ya te he hecho mucho daño y las cosas están más tensas.
- No, si tú no quieres. - Ryonosuke se acercó y le dió un cálido beso a Akira.
Akira rodeó la cintura de Ryo y lo acercó hasta él correspondiendo y alargando el beso.

- Akira, ¿haces esto... porque... estas borracho?- dijo Ryo aún rozando los labios de Akira.
- No estoy borracho, estoy enamorado de tí. - le susurró Akira.

En ese momento se abrió la puerta de su sala, donde había cenado antes. Fuera quien fuere, los había visto en una situación algo comprometida...

1 comentario:

carnempana dijo...

me he pasado tres pueblos no?